Los vinos uruguayos están de moda en el mundo

Publicado el 16.11.2022  - 3 minutos
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Por Santiago Deicas

Hoy, la moda del mundo del vino es favorable a Uruguay. Entre los años 2000 y 2018 el estándar de calidad de los vinos se basaba en exceso de concentración, grados alcohólicos altos, madera marcada, aromas a frutas maduras, poca acidez y poca astringencia. En ese escenario, en Uruguay la corríamos de atrás porque nos cuesta mucho producir vinos con estas características. 

Ahora la tendencia cambió, y si bien no hay un parámetro tan claro como antes, los vinos más buscados son equilibrados y frescos. Esto es muy bueno para Uruguay porque son los vinos que sabemos hacer y se lo debemos en gran parte al océano Atlántico.

Por la cercanía de nuestros viñedos con el Atlántico o el estuario del Plata, la uva crece a menos de 60 kilómetros de la costa, beneficiándose de su influencia.

El secreto de esta influencia costera del Atlántico Sur está en las temperaturas bajas durante la época de maduración de la uva. En estas condiciones, las pieles y semillas de las uvas maduran a la misma velocidad que los ácidos y azúcares presentes en el jugo. En la piel y semillas están los polifenoles, que son los compuestos responsables del color y estructura del vino. Al madurar rápido, podemos cosechar cuando la acidez natural todavía es marcada y el azúcar es moderado (el azúcar se convierte en alcohol por la fermentación).

Si la uva se cosecha sobremadura, los aromas se asemejan a mermeladas. Y las mermeladas de ciruela, de higos, de duraznos o incluso de rosas tienen aromas muy parecidos. En cambio, las frutas y flores en estado fresco tienen aromas bien diferenciados. Si las uvas se cosechan temprano, los aromas frescos están intensos y los de mermeladas todavía están bajos. Otros aromas que se potencian cosechando temprano son los de hierbas y los minerales.

Viñedo de Familia Deicas

Viñedo de Familia Deicas

Esta diversidad aromática que nos regala el Atlántico hace lucir el impacto que tienen los suelos donde está plantada la viña. Por ejemplo, nuestro Familia Deicas Single Vineyard Mar de Piedras viene de un viñedo plantado en sierra de Mahoma, San José, donde el suelo es muy poco fértil y tiene un subsuelo de pura piedra laja vertical, que impacta en el vino dando un perfil mineral, con tanto yodo y hierro que me hace acordar a una caminata por la playa cuando hay mucha espuma y está lleno de esos huevos que supuestamente son de tortuga. Ese olor está en ese vino. En cambio, el Single Vineyard de Domaine Castelar, en Progreso, Canelones, tiene un suelo parcialmente fértil con subsuelo arcilloso calcáreo, dando un vino con aromas a higos frescos, frambuesas y rosas.

Los vinos atlánticos están ganando relevancia a nivel mundial. Las zonas más destacadas son: Nueva York con los rosados de Long Island, Buenos Aires y la pampa con varios proyectos cada vez más notorios, Cape Town en Sudáfrica, Galicia con el albariño y dos zonas que son clásicas hace mucho tiempo: Oporto y Burdeos.

En Uruguay, la mayoría de los viñedos están plantados a menos de 60 kilómetros de la costa atlántica o del estuario del Plata, donde la influencia del océano es importante como pasa en Burdeos y el estuario del Gironda. n

*Santiago Deicas es el winemaker a cargo de los vinos de Familia Deicas y fue reconocido como uno de los cinco productores más influyentes de Sudamérica por Decanter.

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2022-11-16T16:31:00